Ahora que el Covid-19 se ha convertido en una pandemia, y que los países de todo el mundo están implementando restricciones, observamos el impacto que está teniendo en la economía y los mercados financieros en una serie de gráficos. El impacto de la nueva pandemia de coronavirus (Covid-19) no ha cesado. Sigue sin estar claro el grado de la propagación del virus, cómo será el impacto o hasta cuándo durará esta crisis. Asimismo, los efectos del virus están siendo devastadores para el ser humano. Cada vez son más países los que se enfrentan a las medidas de confinamientos y parón de su actividad empresarial por la cuarenta. Todo ello va a desembocar en una desaceleración de la actividad económica mundial, con el riesgo de que se produzcan tensiones en varios sectores. 


Desde el punto de vista de la inversión, el impacto en la actividad económica y los mercados financieros está siendo significativo. A continuación, presentamos una serie de gráficos que ilustran los efectos causados hasta la fecha. 


En Estados Unidos, el impacto de las restricciones para frenar la propagación del coronavirus se está empezando a notar en los datos macroeconómicos. De hecho, los datos publicados por el departamento de Empleo de EE.UU. la semana del 21 de marzo mostraron que las solicitudes de subsidio  por desempleo aumentaron a 3,3 millones. Sin duda, la cifra más elevada desde que existen registros, que no tiene nada que ver con los máximos alcanzados durante otros periodos. 


Por su lado, las ventas al por menor en China cayeron un 20,5% interanual entre enero y febrero, lo que refleja el impacto de las medidas adoptadas en respuesta al Covid-19. Como se observa en el gráfico, la medida no ha sido negativa en términos interanuales en los últimos 20 años.


 “Miremos el dato que miremos de la economía china, comprobaremos que hay descensos de hasta dos cifras. El consumo se ha visto especialmente afectado. En general, las ventas online se han mantenido más estables que las de al por menor, pese a que han descendido un 3,3% anual. No obstante, esto sigue suponiendo una ralentización significativa, debido al crecimiento de doble dígito que se registró en 2019. Por tanto, y aunque se espera que las ventas online sean mayores que las brick (servicio que permite realizar compras digitales, para posteriormente recoger los pedidos en punto de venta), el coronavirus está planteando serios problemas al potente sector del comercio electrónico en China”, ha explicado Craig Botham, economista de Mercados Emergentes de Schroders. 


Por su parte y en referencia a la producción industrial, Botham ha afirmado: «La producción industrial no se vio tan afectada, pero esto es sólo una posición relativa. Una contracción del 13,5% anual sigue siendo atroz. Además, más allá del sector servicios, otros sectores también se han visto afectados, por ejemplo, el de la construcción, cuyo motor es difícil de mover con una cuarentena. 


Asimismo, la propagación mundial del coronavirus ha creado sombras sobre las perspectivas del crecimiento mundial. Inicialmente, se esperaba que su impacto se limitara a un trimestre, pero a medida que se ha ido extendiendo, también se han mantenido las caídas y la volatilidad en el mercado de valores. Europa, que ahora es el epicentro de brote, ha experimentado las mayores caídas en términos de dólares. 


«Si bien el Covid-19 ha tenido un efecto material en los fundamentos económicos – junto con el impacto humano – ha reequilibrado el mercado tras un periodo alcista sin precedentes. Esto refleja las preocupaciones legítimas, presentes antes de la crisis, sobre las perspectivas de crecimiento y la sostenibilidad de los beneficios (en particular en los Estados Unidos). En 2019, el rendimiento del mercado se generó principalmente por una importante recalificación, más que por el crecimiento de los beneficios”, ha indicado Alex Tedder, director y CIO de renta variable global y US. 


Además, ha explicado que «la elevada volatilidad no es inusual durante las crisis geopolíticas y sin duda continuará. Sin embargo, son más relevantes los impulsores subyacentes de los rendimientos de las acciones y las perspectivas de la probable trayectoria de la recuperación. Por el momento, los movimientos del mercado reflejan el temor a lo desconocido, así como el deterioro del entorno económico y las expectativas de crecimiento. Así pues, se están aplicando estímulos monetarios y fiscales sin precedentes para apoyar la actividad económica”. 

Anteriormente observamos una importante corrección en el mercado de materias primas. En el último mes, el fracaso de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia para llegar a un acuerdo sobre los recortes de suministro del crudo, ha provocado una sustancial caída de los precios del Brent. 

Por su parte, en los mercados de divisas, el fuerte aumento de la incertidumbre ha provocado una huida hacia los activos refugio. Como suele ocurrir en un entorno así, el dólar estadounidense se ha fortalecido frente a sus homólogos mundiales. El gráfico muestra el fortalecimiento del Índice del Dólar de los Estados Unidos, que mide el valor del dólar en relación con una cesta de otras monedas.


Para terminar en una nota positiva, el gráfico que aparece a continuaciónes más alentador, ya que muestra que el número de casos activos de COVID-19 en China ha disminuido materialmente. La respuesta de las autoridades parece haber sido, hasta ahora, un éxito en la contención de la propagación del virus.

Por supuesto, no se debe llegar a la conclusión de que la crisis ha terminado para China, en particular porque este coronavirus es nuevo, y los virólogos y epidemiólogos siguen tratando de entenderlo. Existe el riesgo de que se produzcan nuevos brotes, ya sea por transmisión comunitaria interna o importada de otras partes del mundo donde la propagación del Covid-19 está en curso.


No obstante, se trata de un hecho positivo; China fue el primer país que registró un brote de Covid-19 y, dada la disminución de las tasas de infección, podría interpretarse que China será el primero en recuperarse. Como se ha señalado anteriormente, todavía hay mucha incertidumbre, pero la experiencia de China se vigilará de cerca.
 

Información importante: Los puntos de vista y opiniones aquí contenidos son Andres Rymer, redactor de inversiones, y no necesariamente representan puntos de vista expresados o reflejados en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders. Este material tiene la intención de ser sólo para fines informativos y no tiene la intención de ser material promocional en ningún sentido. El material no pretende ser una oferta o solicitud de compra o venta de ningún instrumento financiero. El material no tiene la intención de proporcionar y no se debe confiar en él para la contabilidad, asesoramiento jurídico o fiscal, o recomendaciones de inversión. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Las rentabilidades pasadas no son una guía para las rentabilidades futuras y es posible que no se repitan. El valor de las inversiones y los ingresos de las mismas pueden disminuir o aumentar, y los inversores pueden no recuperar las cantidades invertidas originalmente. Todas las inversiones implican riesgos, incluido el riesgo de una posible pérdida de capital. Se cree que la información aquí contenida es fiable, pero Schroders no garantiza su integridad o exactitud. No se debe confiar en las opiniones y la información de este documento cuando se toman decisiones individuales de inversión y/o estratégicas. Los dictámenes de este documento incluyen algunos pronósticos. Creemos que estamos basando nuestras expectativas y creencias en suposiciones razonables dentro de los límites de lo que sabemos actualmente. Sin embargo, no hay garantía de que se vayan a realizar previsiones u opiniones. Estos puntos de vista y opiniones pueden cambiar.

Contenido relacionado: Anuncios de servicios de transporte